CUBAMINREX: Declaración de la Representante de Cuba Vilma Thomas Ramírez, ante el tema 3 a) Seguimiento de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social y del vigésimo cuarto período de sesiones de la Asamblea General.

PAZPAZPAZPAZ

Tema Prioritario: “El empoderamiento de las personas para lograr la erradicación de la pobreza, la integración social y el trabajo decente para todos”

Comisión Desarrollo Social (51º período de sesiones)

7 de febrero del 2013

Sra. Presidenta:

Permítame felicitarla a Usted y a los demás integrantes de la Mesa, y expresar nuestro apoyo a la declaración formulada por Fiji a nombre del Grupo de los 77 más China.

Hace más de quince años, en la Cumbre de Copenhague de 1995, acordamos que la erradicación de la pobreza era el camino principal para el desarrollo. No obstante, la realidad con la que convivimos no nos permite ignorar que a solo dos años de la meta fijada para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, a los que todos nos comprometimos, los logros son desiguales y la lucha contra el hambre, la pobreza y la exclusión social es una batalla aún distante de ser exitosa.

Si bien el empoderamiento de las personas es un instrumento útil en la lucha por la erradicación de la pobreza, no  debe perderse de vista que  tanto esta, como la injusticia y la exclusión, son el resultado del  actual orden económico internacional, profundamente injusto e insostenible y que impacta cada vez más en la marginación de una parte importante de las naciones del sur.

A pesar de los compromisos realizados en Copenhague para resolver los alarmantes problemas sociales de los países del Sur, el injusto orden internacional implantado por los países industrializados hace que el hambre, la pobreza extrema, el analfabetismo, la insalubridad y la muerte prematura, y otros tantos fenómenos, sigan siendo una constante en un en un gran número de los estados miembros de las Naciones Unidas.

Los efectos de la actual crisis global han impactado negativamente sobre los planes de desarrollo y los programas sociales en todos los países del mundo, con particular énfasis sobre los países en desarrollo, que se encuentran en una situación más vulnerable y disponen de menos recursos para enfrentar este impacto.

Los más afectados por el impacto de esta crisis son los obreros, los desempleados, los inmigrantes y los pobres de los países menos responsables de la crisis.

Sra. Presidenta:

En momentos en que enfrentamos los efectos combinados de las crisis económica y financiera, conjuntamente con la grave crisis alimentaria y energética y el impacto negativo del cambio climático, resulta imprescindible globalizar la solidaridad y ampliar todas las formas de colaboración Sur – Sur  y Norte – Sur.

La puesta en marcha de programas de seguridad y asistencia social requiere de importantes recursos financieros y capacidad técnica. Es por ello que, en muchos casos,  la voluntad política debe ir acompañada de la cooperación internacional, particularmente de los países desarrollados.

Ha quedado demostrado que la solución de la crisis no pasa sólo por una cuestión de recursos, sino de atención sostenida, colaboración internacional y clara voluntad política de abordar los graves problemas que enfrenta la humanidad. La crisis económica y financiera tiene carácter global y requiere por lo tanto de soluciones globales.

Es necesaria una nueva arquitectura financiera internacional que permita a los países en desarrollo participar de forma efectiva y en condiciones de igualdad en el comercio mundial. El compromiso de los países desarrollados de aportar el 0.7% de su PIB como Ayuda Oficial al Desarrollo debe ser cumplido, y la cooperación internacional en la actual coyuntura debe ser fortalecida y despojada de condicionamientos. Estas medidas contribuirán a combatir los efectos nocivos de la crisis económica y financiera, y con ello reducir su impacto sobre las poblaciones que viven en situación de pobreza o pobreza extrema.

Sra. Presidenta:

Cuba no ha estado ajena a los efectos de las crisis mundiales, los cuales se han sentido con mayor impacto debido los daños que ocasiona el injusto e inhumano bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos de América contra Cuba, que potencia el efecto negativo de estos fenómenos sobre la economía y la población cubanas.

Pese a esto, se han mantenido los objetivos de equidad como eje de nuestras políticas públicas, se ha promovido la efectividad de los amplios programas de educación y salud gratuita en todos sus niveles, y de aquellos que garantizan el acceso a una alimentación básica, a empleos formales, y a prestaciones mínimas y estables de seguridad y asistencia social a todos, los cuales han sido pilares que se han preservado desde el triunfo de la Revolución hasta la fecha.

En Cuba, la educación, la salud, la alimentación básica, el empleo, así como la seguridad y la asistencia social son derechos garantizados por el Estado para todos sus ciudadanos y como tales se aseguran por la vía de estrategias, programas y proyectos en el marco de una política social pública, planificada, de carácter universal, y con una amplia utilización de instrumentos para la redistribución del ingreso hacia los grupos más vulnerables económicamente.

Gracias a una obra sustentada en la preservación de la  equidad y  del bienestar,  de la justicia y la dignidad, hemos logrado armonizar el crecimiento económico con el desarrollo social, sin dejar desamparado a ningún ciudadano, aun en los momentos más complejos y difíciles. En Cuba, nadie queda abandonando a su suerte.

Asimismo, el país ha seguido concediendo el máximo de prioridad al mantenimiento de  la solidaria colaboración con otros países en desarrollo que se materializa con el envío de miles de médicos, personal de la salud, maestros, entrenadores deportivos y otros especialistas para contribuir con la mejora de la calidad de vida de poblaciones en otros países del mundo, beneficiando a los sectores pobres y marginados, y brindando apoyo en la formación de profesionales de numerosos países en desarrollo.

Sra. Presidenta:

Hoy es una verdad innegable que la erradicación de la pobreza no depende únicamente del crecimiento económico de un país. Resultan indispensables esfuerzos tanto internacionales como nacionales para la creación de un entorno macroeconómico que ayude a erradicar la pobreza y contribuya al logro del pleno empleo y el trabajo productivo.

Sólo acabando con el reinante egoísmo, la falta de solidaridad y las vanas promesas, podremos promover un desarrollo social para nuestros pueblos y avanzar con paso firme en la creación de un mundo mejor para todos.

Muchas gracias.

(Cubaminrex/Misión Permanente de Cuba ante Naciones Unidas)

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Acerca de Boris Cuba Moscu

Ciudadano cubano con status de emigrante
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